Las redes sociales son utilizadas actualmente por 3.484 millones de personas en todo el mundo. Donde  un 60 % de la población española (uno 28 millones de ciudadanos) hace uso de las redes, invirtiendo más de una hora y media diaria en ellas.

En total, cada usuario posee una media de casi ocho redes sociales, por lo que los piratas informáticos disponen de muchas opciones para hackearlas si no se tiene cuidado y no se presta atención a cómo evitar dichos ataques.

Fraude en las redes sociales

Las estafas en las redes sociales están a la orden del día. Sólo en España, entre los años 2016 y 2017 el número de fraudes aumentó en un 140 % en plataformas como Facebook, Twitter, Instagram LinkedIn. Una cifra que seguirá creciendo a medida que los ciberdelincuentes vean en las redes sociales un blanco fácil. Y es que en ellas no sólo están los ciudadanos de a pie, también las empresas, que han visto en estos espacios una herramienta para aumentar sus ventas y conseguir una mayor visibilidad, así como para establecer contacto con sus clientes de una forma mucho más cercana. Pero, ¿a qué riesgos de exponen las compañías en las redes sociales?

  1. Los errores humanos: Uno de los problemas más comunes en las redes sociales es el error humano, que puede aparecer al publicar posts accidentales o inadecuados que puedan perjudicar la imagen de la marca.
  2. No prestar atención a las redes sociales: Si se empiezan a dejar de lado los perfiles sociales y no se monitorean las cuentas de la empresa, éstas pueden ser atacadas por un virus que incluso podría afectar a sus seguidores. Esta situación puede acabar perjudicando a la marca, ya que si el virus envía mensajes a sus usuarios, éstos pueden dejar de confiar en la compañía, lo que se traduce en una pérdida de seguidores en sus redes sociales.
  3. Las ‘apps’ maliciosas y ataques informáticos: La red está llena de softwares maliciosos, desde pequeños virus hasta programas de publicidad, pasando por los ransomware, gracias a los que los piratas informáticos consiguen restringir el acceso a los archivos del sistema y piden un rescate para poder eliminar dicha restricción.
  4. La suplantación de identidad: Los fraudes de pishing o suplantación de identidad se usan en las redes sociales para engañar a los usuarios para que éstos les faciliten información personal (como datos bancarios y contraseñas). Los intentos de suplantación de identidad aumentaron un 500 % en el año 2016, un incremento atribuido en gran medida a cuentas de atención al cliente fraudulentas que se dirigían a clientes en redes como Facebook, Twitter, Instagram y LinkedIn.
  5. La configuración de la privacidad: La privacidad y la protección en las redes sociales es muy importante. Sin embargo, muchas empresas siguen poniendo en riesgo su imagen al no implementar una estricta configuración de privacidad. Como resultado, los hackers pueden apoderarse fácilmente de los canales sociales de las empresas y causar graves problemas, como enviar publicaciones fraudulentas a sus seguidores o hacer modificaciones a la apariencia de un canal.

¿Cómo mantenerse a salvo?

Para poder evitar estos fraudes en las redes sociales, se le aconseja a las empresas:

  • Proteger los equipos con las actualizaciones necesarias
  • Utilizar contraseñas muy seguras, combinando mayúsculas, minúsculas y símbolos, y cambiarlas periódicamente
  • No proporcionar datos personales
  • Crear políticas en redes sociales para que todos los trabajadores de la empresa sepan utilizar las redes sociales de una forma responsable

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